La ecocardiografía es una prueba segura y de fácil acceso que permite evaluar rápidamente la estructura y la función del corazón. Cualquier veterinario que disponga de un ecógrafo puede realizar una exploración cardíaca básica; no es necesario contar con un software especializado ni con una sonda de matriz en fase para detectar enfermedades cardíacas graves. El obstáculo para el uso generalizado de la ecocardiografía es, por lo tanto, la destreza y la experiencia del usuario, y no el acceso al equipo adecuado.
Los riesgos de un diagnóstico erróneo por parte de personas sin la experiencia o la formación adecuadas son reales. Sin embargo, podría decirse que es aún más perjudicial la pérdida acumulada de información que ofrece la ecocardiografía y que podría influir positivamente en el tratamiento del paciente (así como en el desarrollo profesional de los veterinarios que, de otro modo, se sentirían demasiado nerviosos para colocar una sonda de ecografía sobre el tórax).
Este artículo pretende contrarrestar esta situación con un resumen de tres formas en las que puedes empezar a ganar confianza con la ecocardiografía.
1) Disponer de un protocolo
Es esencial contar con un protocolo que se siga para la ecocardiografía, por breve que sea. De hecho, es mejor adquirir confianza en la obtención e interpretación de un número limitado de vistas que intentar seguir un protocolo excesivamente ambicioso que plantee más preguntas que respuestas.
Es fundamental contar con un protocolo que seguir para realizar una ecocardiografía, por breve que sea.
El vídeo 1 muestra cuatro vistas que se pueden obtener únicamente con una sonda microconvexa, a partir de las cuales se puede comenzar a realizar una evaluación visual del tamaño y la función del corazón de un paciente.
Ser capaz de evaluar visualmente el tamaño de las cavidades, el grosor de las paredes y la función sistólica requiere experiencia, pero te resultará más fácil comprometerte a practicar con todos los pacientes que puedas si te ciñes a un protocolo realista con solo unas pocas vistas (o incluso una sola vista al principio). Esto también te permite adquirir experiencia rápidamente.
No obstante, realizar exploraciones por tu cuenta sin recibir retroalimentación resulta difícil. La calidad de las conferencias puntuales y los cursos breves disponibles actualmente es excelente, pero la mejor manera de mantener y ampliar estos conocimientos es formar parte de un programa de aprendizaje permanente y de una comunidad comprometida a exponerte de forma constante a casos clínicos. (Encontrarás más información al respecto al final de este artículo.)
2) Ten en cuenta los errores más comunes
Hay errores comunes, aunque evitables, que se cometen al adquirir experiencia en ecocardiografía y que, en última instancia, dificultan la interpretación precisa de los hallazgos.
El primero es no reconocer una imagen descentrada (vídeos 2A y 2B). Las vistas de eje largo paraesternales derechas son las primeras que obtenemos en perros y gatos y constituyen la base para el resto del examen. Si tus vistas de eje largo están descentradas, las de eje corto también se verán afectadas.
Otro error muy común es el acortamiento perspicativo (vídeo 3). Esto ocurre cuando se ha girado la imagen en exceso o de forma insuficiente y, en la práctica, se encuentra en un punto intermedio entre el eje largo y el corto. Por ejemplo, un ventrículo izquierdo dilatado puede presentar un aspecto redondeado, pero cuando se visualiza desde las vistas de eje largo paraesternal derecho o apicales, un ventrículo izquierdo normal no lo presenta.
Por último, hay que tener cuidado de seccionar las cavidades de forma nítida. En el caso del ventrículo izquierdo, se debe intentar excluir los músculos papilares y las cuerdas tendinosas del plano de imagen. Seccionar las cavidades de forma oblicua es una de las causas más comunes de interpretar erróneamente estructuras normales como masas.
3) Realizar valoraciones subjetivas
Existe una gran presión para obtener mediciones a partir de los ecocardiogramas, en particular la relación LA:la relación a-o (la relación entre el diámetro de la aorta y el diámetro de la aurícula izquierda, que suele obtenerse a partir de la imagen 2D de eje corto) en pacientes caninos y felinos, y el grosor de la pared en felinos —¡dos de las mediciones más difíciles de realizar correctamente!
Cuando estás empezando, confiar demasiado en las mediciones puede hacer que dejes de interpretar la imagen por ti mismo y puede generar fácilmente una falsa sensación de seguridad.
No es recomendable incluir las mediciones en el informe antes de que te sientas seguro con tus imágenes: en primer lugar, porque tus mediciones tendrán una baja reproducibilidad y pueden ser inexactas; y, en segundo lugar, porque necesitas desarrollar tus propias habilidades de interpretación. Basarte en las mediciones cuando estás empezando puede eximirte de tener que interpretar la imagen por ti mismo y puede darte fácilmente una falsa sensación de seguridad.
¿Te apetece un reto? Entonces echa un vistazo a las imágenes que aparecen a continuación y comprueba si eres capaz de responder a las preguntas correspondientes.
- ¿Necesitas realizar una medición para determinar cuál de estos ventrículos presenta un aumento del grosor de la pared?


- ¿Necesitas una relación LA:Ao para saber qué perro tiene la aurícula izquierda dilatada en los vídeos que aparecen a continuación?
Resumen
Siempre que conozcas tus propias limitaciones, la ecocardiografía es una herramienta indispensable para cualquier profesional veterinario que ofrezca una primera opinión o atienda urgencias. Sin embargo, muchas personas se sienten demasiado intimidadas como para empezar a utilizar la ecocardiografía o la abandonan rápidamente. Esto se debe a que se sienten presionadas a obtener de inmediato mediciones que saben que no son fiables o a realizar estudios Doppler completos antes de encontrarse en una situación en la que el tiempo adicional que ello supone marque realmente la diferencia en su diagnóstico.
Siempre que seas consciente de tus propias limitaciones, la ecografía cardíaca es una herramienta indispensable [...] Sin embargo, muchas personas se sienten demasiado intimidadas como para empezar a utilizar la ecocardiografía.
Para ganar confianza y mejorar la reproducibilidad con la ecocardiografía, recuerda:
- Empieza con unas pocas vistas e intenta mejorarlas cada vez que realices una exploración
- Si la imagen está descentrada, encogida o es de mala calidad, ¡no midas bajo ningún concepto!
- A la hora de descartar una patología grave, tu valoración subjetiva siempre tiene más valor que una medición
No olvides que tener acceso a una comunidad de usuarios de ecocardiografía puede ayudarte a acelerar tu aprendizaje, al exponerte a la variedad de casos, la experiencia y los conocimientos de los demás. También te da acceso a mentores expertos que te ayudarán a corregir cualquier error de imagen.
Autor
First sourcing veterinary ultrasound and providing training on its use in 2010, Catherine Stowell holds a master’s in medical ultrasound. She is accredited in (human) echocardiography and is undertaking a PhD researching the teaching and learning of ultrasound in echocardiography. Catherine runs courses on small animal pregnancy scanning and cardiac ultrasound and authored Ultrasound for Canine Pregnancy Scanning. Catherine founded the Animal Ultrasound Association (AUA) in 2016 sets the standard for reproductive ultrasound in small animals.
