Suplementación con Cobalamina: Un estudio en perros con hipocobalaminemia

28 November 2022 -
cobalamina

La cobalamina es un cofactor para dos enzimas importantes implicadas en el mantenimiento de la función celular en mamíferos. La cobalamina que obtienen los perros a través de su dieta debe combinarse con factor intrínseco (FI) para absorberlo en íleo a través de receptores específicos. La insuficiencia pancreática exocrina (IPE) es una causa frecuente de hipocobalaminemia en perros, ya que el páncreas exocrino es la fuente principal de FI. Otra causa habitual es la enfermedad crónica del intestino delgado, puesto que se produce una reducción en la expresión de los receptores necesarios para la absorción de cobalamina que resulta, consecuentemente, en niveles bajos de este componente.

Es importante que los veterinarios evalúen los niveles de cobalamina en perros con enteropatía crónica (EC) o IPE, ya que unos niveles bajos se consideran un factor de pronóstico negativo. El ácido metilmalónico (MMA) es un buen marcador de estatus de cobalamina celular, ya que se acumulan cuando el nivel de cobalamina es anormalmente bajo. No obstante, este componente también se ve afectado por enfermedades renales o deficiencias enzimáticas. Por lo tanto, el nivel de suero de cobalamina por debajo del intervalo de referencia se considera hipocobalaminemia y esto junto con un incremento de los niveles de MMA se considera deficiencia de cobalamina.

Muchos veterinarios recomiendan la suplementación en caso de hipocobalaminemia, independientemente de su causa fundamental. Actualmente, la suplementación inyectable es la más usada, pero informes recientes sugieren que la suplementación oral puede ser también efectiva a la hora de normalizar las concentraciones de cobalamina de suero en perros con EC e IPE.
El objetivo de este estudio consistió en evaluar la efectividad de la suplementación oral o inyectable con cobalamina a la hora de normalizar las concentraciones de suero y de MMA en perros que padecían hipocobalaminemia debido a EC o IPE.

En este estudio se incluyeron 46 perros. Había dos tipos: 27 diagnosticados con EC y los 19 restantes con IPE. Cada perro fue distribuido aleatoriamente entre tres grupos: suplementación oral con cobalamina, inyectable con cobalamina y un tercero en el que la suplementación oral de ácido fólico se añadió a la cobalamina oral. 13 perros con EC y 9 con IPE recibieron suplementos orales, mientras que los restantes recibieron inyecciones.

Con los resultados obtenidos en este estudio, tras verificarlos nuevamente, los autores pudieron concluir que ambas formas de suplementación fueron efectivas a la hora de normalizar las concentraciones de cobalamina en perros con valores alterados debidos a alguna de las etiologías subyacentes. En el caso de perros con EC, fueron efectivas ambas suplementaciones a la hora de reducir las concentraciones de MMA. No obstante, en los perros con IPE, solo la suplementación oral cambió los valores favorablemente.

A pesar de los resultados favorables, este estudio contaba con varias limitaciones: la forma de diagnóstico de perros con EC; la falta de control de la dieta e ingestión de cobalamina por esta vía, y los distintos tratamientos que recibió cada perro para la causa subyacente de hipocobalaminemia.

 

Chang, C-H, Lidbury, JA, Suchodolski, JS, Steiner, JM. Effect of oral or injectable supplementation with cobalamin in dogs with hypocobalaminemia caused by chronic enteropathy or exocrine pancreatic insufficiency. J Vet Intern Med. 2022; 1- 15
DOI: 10.1111/jvim.16528